No pensemos solo en los ya beatificados o canonizados. El Espíritu Santo derrama santidad por todas partes, en el santo pueblo file de Dios, porque << fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo un pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera santamente>>
EXPORTACIÓN APOSTÓLICA GAUDETE AT EXULTATE DEL SANTO PADRE FRANCISCO