NUESTRA HISTORIA Y MISIÓN
P. Álvaro Flores, cmf, Misionero Claretiano

Nací en un pueblo de una zona rural de Honduras. Desde niño pude experimentar los valores de la gente más humilde, la sencillez, la solidaridad, su profunda fe en el Señor y su amor a María Santísima.
Experimenté momentos difíciles durante mi infancia y juventud. Y el Señor siempre me mostró su Amor Misericordioso en todo momento a través de personas maravillosas que han sido como
ángeles en mi vida.
Sentí el llamado del Señor a ser misionero, por ello salí de mi pueblo e ingresé a la congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, Misioneros Claretianos. Durante todo el proceso formativo descubrí cómo el Buen Jesús iba moldeando mi vida para hacerme discípulo suyo y mensajero
del evangelio.
Recibí la ordenación sacerdotal como un Regalo Inmenso e inmerecido del Señor. En medio de mis dificultades y debilidades Él ha ido mostrándome su Amor Miresericordioso y su fidelidad, y yo he vivido, y continuo viviendo, todo un proceso de crecimiento humano y espiritual que me va haciendo una mejor persona, y me anima a buscar siempre caminos de evangelización para que el Amor del Señor que yo he experimentado también lo puedan descubrir otras personas y comunidades.
Descubro mi interés por los medios de comunicación, en la radio Voz sin Fronteras del Vicariato del Darién, en Panamá, con un programa que le llamamos Formando Discípulos Misioneros. Fue de una gran satisfacción evidenciar el poder de alcance que tenía dicha forma de llevar a cabo el Evangelio, es de allí que me fuí dejando llevar por esa chispa misionera. Terminado mi camino en Panamá, pasé a prestar mi servicio pastoral en Honduras, en la parroquia de San Antonio de Padua, allí en la radio La Voz Misionera, se potencia aquella llama evangelizadora através de diversos programas…Uno de ellos, que es donde da su inicio el Ministerio Buena Nueva, es “El Reino está entre nosotros”…….